La Fundación Miguel García Sánchez ha iniciado en Jayena el programa de cursos formativos enmarcados en su proyecto Escuela de Agricultores 2026, una iniciativa dirigida a reforzar la capacitación técnica de los profesionales del sector agrícola de la comarca.
La jornada contó con la participación de más de 50 agricultores procedentes de Jayena, Játar, Arenas del Rey, Fornes y Alhama de Granada, reflejando el compromiso del sector con la mejora continua y la actualización de conocimientos.
El curso se centró en dos pilares fundamentales para el cultivo de tomate y calabacín: la gestión de resistencias a virus y la correcta preparación del suelo.
Estrategias frente a virus en tomate
La primera ponencia fue impartida por David Herzog, Crop Coordinator de Tomate y Portainjertos de Rijk Zwaan.
Durante su intervención, abordó las estrategias actuales de resistencia a virus en el cultivo de tomate, poniendo especial atención en el virus del rugoso, uno de los principales desafíos fitosanitarios para los productores en la actualidad. Asimismo, explicó la importancia de la elección varietal, el uso adecuado de portainjertos y la aplicación de estrategias integradas de prevención para minimizar riesgos y mejorar la seguridad productiva de las explotaciones.
Preparación de suelo: base del éxito del cultivo
La segunda parte de la jornada fue impartida por Cristina León, Product Manager de Herogra Group, quien explicó las mejores prácticas en la preparación de suelo para cultivos de tomate.
Durante su exposición, destacó la importancia de realizar un análisis previo del terreno, una correcta gestión de la materia orgánica y una planificación adecuada de las labores de acondicionamiento, factores determinantes para favorecer el desarrollo radicular y optimizar el rendimiento del cultivo.
Formación continua para fortalecer el territorio
Con esta primera acción formativa, la Fundación Miguel García da inicio al calendario 2026 de la Escuela de Agricultores, un proyecto que busca acercar conocimiento técnico especializado al territorio, generar espacios de encuentro entre profesionales y ofrecer herramientas prácticas para afrontar los retos actuales del sector agrícola.
La elevada participación en esta primera sesión refuerza la apuesta de la Fundación por una formación útil, cercana y alineada con las necesidades reales de los agricultores de la zona.



