La Fundación Miguel García Sánchez ha celebrado en el municipio de Bérchules una nueva jornada formativa en el marco de su proyecto Escuela de Agricultores 2026, reuniendo en el Ayuntamiento de la localidad a más de 25 agricultores y profesionales del sector hortícola de la Alpujarra granadina.
La sesión formativa estuvo centrada en uno de los grandes retos de la campaña de verano: la gestión nutricional del cultivo y el control de virus en tomate en un contexto de estrés hídrico y alta presión fitosanitaria.
Fertirriego estratégico frente a virus y estrés hídrico
La primera ponencia fue impartida por Sergio Hernández y Miguel Ángel Castellany, delegados comerciales de Daymsa, quienes abordaron el papel del fertirriego como herramienta clave para reforzar la sanidad vegetal y la resistencia del cultivo.
Durante su intervención, profundizaron en cómo un manejo adecuado de la nutrición, ajustando el equilibrio entre macro y micronutrientes permite fortalecer el sistema radicular, mejorar la absorción de agua y reducir el impacto del estrés hídrico, especialmente en periodos de altas temperaturas. Asimismo, explicaron cómo determinados bioestimulantes y correctores nutricionales pueden contribuir a reforzar la respuesta fisiológica de la planta frente a situaciones adversas y a minimizar la incidencia de virus, favoreciendo un desarrollo más equilibrado y una mayor estabilidad productiva.
Los asistentes pudieron conocer estrategias prácticas de planificación del riego y la fertirrigación adaptadas a las condiciones específicas de la Alpujarra, optimizando recursos y mejorando la rentabilidad de sus explotaciones.
Innovación varietal y estrategias frente a los principales virus
La segunda ponencia corrió a cargo de Rocío Montiel, delegada comercial de Syngenta, quien centró su intervención en la innovación varietal y en los principales virus que actualmente están afectando a los cultivos hortícolas de la zona.
Durante la sesión se analizaron en detalle problemáticas como el virus de la cuchara (TYLCV) y el virus del rugoso (ToBRFV), dos de los mayores desafíos para los productores de tomate en la actualidad. Montiel destacó la importancia de la elección de variedades con resistencias genéticas adecuadas, así como la aplicación de medidas preventivas, protocolos de higiene en finca y control integrado para reducir la propagación.
Además, se expusieron las últimas novedades varietales desarrolladas para ofrecer mayor seguridad al agricultor, combinando resistencia, productividad y calidad de fruto, aspectos fundamentales para afrontar la campaña de verano con mayores garantías.
Cierre del ciclo formativo en la Alpujarra y Jayena
Con esta jornada en Bérchules, la Fundación pone fin al ciclo de acciones formativas desarrolladas en la Alpujarra y en Jayena, donde se ha registrado una destacada participación de agricultores comprometidos con la mejora continua y con el objetivo de seguir profesionalizando sus explotaciones de cara a la campaña estival.
La elevada asistencia y la implicación mostrada en cada sesión confirman el interés del sector por acceder a formación técnica especializada, práctica y adaptada a la realidad del territorio.
Al finalizar el curso, todos los participantes recibieron un diploma de reconocimiento por su asistencia, como muestra del compromiso compartido con la formación y la excelencia profesional.
La Fundación Miguel García Sánchez continuará impulsando nuevas acciones dentro del proyecto Escuela de Agricultores, contando con el respaldo de empresas patrocinadoras y expertos del sector, con el objetivo de seguir acercando conocimiento, innovación y herramientas útiles a los agricultores de la comarca



